La Monja Alférez

Catalina de Arauso se alistó como soldado y luchó en la Guerra de Arauco en 1619, cuya actuación le valió el rango de alférez. Tiempo después, tras descubrirse su verdadera identidad, el Rey Felipe IV le permitió mantener su rango y utilizar su nombre de varón, además de denominarla ‘Monja Alférez’.
La vigencia de este personaje es innegable puesto que hace reflexionar sobre cuestiones de sexualidad y género, que siguen siendo un tema candente en nuestros días y continúan manteniendo un peso sociocultural de gran relevancia.
Domingo Miras

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