“feminización ¿y A Esto Lo Llaman Liberación?” ( Ciclo «Prohibido Callar» 2015)

El jueves 14 de mayo  a las 19:00 h. tendrá lugar una nueva sesión  del Ciclo de debate 2015 de «Prohibido callar»: Visión crítica, compromiso social, con el tema  “Feminización ¿y a esto lo llaman liberación?”.En esta nueva sesión se analizará el camino a seguir en la lucha por la igualdad al explicar la cultura y las estructuras de poder político y económico que tratan de convertir a la mujer en un ser pasivo que acepta los roles que le han adjudicado, a partir del modelo masculino como algo a imitar.Si hablamos en términos históricos, el movimiento de liberación de la mujer surgió con las primeras protestas por parte de éstas contra la discriminación femenina en los sufragios,  reclamando el voto femenino. Otro momento clave vino con la incorporación de la mujer al mercado laboral durante la  I Guerra Mundial, para sustituir a los hombres que se habían incorporado al frente. Este hecho hizo que las mujeres tomaran constancia de su valor social y alentaran sus demandas.La segunda oleada ?feminista? se dio a partir de 1960, con el auge del movimiento hippie y la liberación sexual. Los objetivos, los ya mencionados del derecho al voto, la mejora en la educación, la capacitación profesional, la apertura de nuevos horizontes laborales, la igualdad de sexos en la familia, el control sobre su sexualidad?Pero actualmente, el término liberación de la mujer hace referencia no sólo a estos movimientos sino a algo más intangible.En la situación socio económica en que nos encontramos, si bien las mujeres hemos conseguido mayor presencia en todos los ámbitos, son estos mismo cambios los que nos han impedido mirar más allá. Muchas veces nos venimos refiriendo a este hecho como el gran engaño. Nos han engañado. Pero realmente somos nosotras mismas las que nos hemos engañado. Las supermujeres nos persiguen desde los medios de comunicación, y nosotras hemos hecho todo lo que nos han pedido: adaptarnos a las reglas del mercado, a las exigencias de la formación, a los horarios del trabajo, y además, hemos mantenido todo el peso del hogar en nuestras espaldas: la crianza, la maternidad, el cuidado del hogar?Se nos ofreció la posibilidad de ejercer una  profesión, tener poder de adquisición, movilidad, control de natalidad, leyes que nos protegen, la declaración legal de la igualdad?Pero este cambio no ha llegado. Lo que sí ha cambiado es lo que se espera de una mujer. Lo cambiaron las revistas de belleza una vez que comercializaron la imagen de la mujer que trabajaba, viajaba sola, salía a bares, tiene aspiraciones profesionales, sabe de finanzas, de política? Pero además, sin dejar de ser ?mujer? Es decir, que conoce modas y maquillajes, cocina y está preparada para ser madre y llevar las riendas de la casa.La independencia, la ?liberación?, no la hemos logrado. La sociedad, la economía, nos han llevado a trabajar en casa, fuera de casa, con el banco, con la administración, con las facturas?quizá aquella liberación de la que se hablaba en los comienzos no se refiriera a eso.Quizá la ausencia de información, o de sensibilización hacia nosotras mismas, nos ha llevado a equivocarnos de camino. Quizá estemos a tiempo de aceptar nuestra realidad y luchar por la mujer que queremos ser. La que tenemos dentro, esperando que la dejemos salir.

Array

Escribe tu opinión

Debes estar conectado para escribir una opinión.

¿Informar esto?

Enviar a un amigo

Enviar consulta

Reclamar Punto

¿Cuál es el proceso de reclamo?